Derechos de Armas

"Mi objetivo es que las armas de fuego sean manejadas de forma segura y que continuemos disfrutando de ellas aquí en América del Norte" ― Steve Kanaly

Nuestro derecho a portar armas está consagrado en la constitución de los Estados Unidos y enclavado en nuestra psiquis nacional. Al igual que con todos los derechos, existen límites legítimos y restricciones de sentido común que son consistentes con este derecho. Como propietario de armas de fuego, yo apoyo la segunda enmienda a la constitución. Entiendo a nivel personal que muchos americanos necesitan tener armas de fuego. Más importante aún, tenemos el derecho a poseer armas de fuego.

Debido a que muchos estadounidenses mueren anualmente debido a la violencia armada, debemos buscar formas de disminuir o detener estas muertes. La reducción de la violencia armada es un beneficio para la sociedad. Debemos abordar esto de manera reflexiva y basada en evidencia.

Como médico, he sido testigo de lo devastador que es para una familia cuando un ser querido muere a causa de un arma de fuego. Consolar a las madres angustiadas y a las familias
arruinadas a causa de estos crímenes me hace pensar que podemos ser mejores.

Creo en un enfoque cuidadoso y científico a este problema. El primer y más importante paso es el reestablecer el financiamiento a las agencias que estudian la violencia con armas de fuego. Debemos recopilar información sobre las causas y soluciones necesarias para guiar la política pública.

Al mismo tiempo, varias medidas claves deben ser promulgadas y ejecutadas inmediatamente. Se debe prohibir inmediatamente del derecho de portar armas de fuego a personas con problemas mentales documentados, aquellos en las listas de exclusión líneas aéreas, y autores de casos de violencia doméstica. Las verificaciones de antecedentes penales deben ser fortalecidas. La evasión a las verificaciones de antecedentes penales mediante las compras en ferias de armas debe ser cerrada. Debemos evitar que las legislaciones de reciprocidad puedan ser promulgadas.

Podemos defender nuestro derecho constitucional a portar armas y reducir la violencia asociada con el fácil acceso a armas de fuego. Como es con todas las cosas, se necesita valentía y un debate considerado.